Cómo convertirse en el líder de la manada

Publicado el: 10 de Septiembre de 2018

¿Tu perro no te hace caso, desobedece tus órdenes y llega al punto de estar fuera de tu control? Te urge aprender a ser su líder. Es la base más importante para que puedas educar, dirigir, entrenar y controlar a tu perro, pero sobre todo para que te respete. Esta es una guía básica para convertirte en el Alfa de tu perro y lograr que te obedezca, respete y lleves una vida equilibrada con él.

Tener bajo control a nuestro perro y que nos respete es la base más importante si quieres llevar una convivencia tranquila y feliz con él siendo la raíz de MUCHOS de los problemas que los dueños tienen con sus perros.


Antes que nada, debes comprender que los perros son descendientes directos del lobo, los cuales viven en manadas obedeciendo una jerarquía muy sencilla pero estricta. En todas las manadas de lobos existe un macho alfa, el cual es el líder de la manada, es el que decide y manda que se hace y cuando se hace. Necesitas que tu perro, entienda que tú, su dueño, eres el alfa (no importa si eres hombre o mujer) y como tal, debe respetarte y obedecerte para llevar una vida sana y equilibrada.

Te vamos a enseñar de tal manera que realmente sea sencillo aprender cómo ser un líder para tu perro con las bases más fundamentales y fáciles de lograr.

Tener un perro que piensa que él es el alfa (hembra o macho es igual), es tener un perro potencialmente peligroso, impredecible, que no te respeta y no le puedes enseñar casi nada, te somete el a ti y tu familia y no puedes enseñarle nada. Hace lo que quiere, cuando quiere y de la manera que él quiere.


Quizás te parezca algo sin importancia, pero en realidad es una de las cosas más importantes que debes lograr con tu perro.


¿Imagínate si en tu familia no existiera un “jefe” que la guíe? Aunque tu pareja comparta ese liderazgo al final solo existe 1 jefe que establece las reglas, aunque sean bajo consenso de pareja. Sin esas reglas tus hijos pierden rumbo, disciplina, orientación y están casi destinados al fracaso. No importa cuánto amor les des, sin liderazgo no hay familia.


¿Qué sería de tus hijos sin tu liderazgo?
Debes comprender que la estructura social de un perro solo tiene un dueño que será el Alfa, aunque en tu casa sean cinco personas y todos quieran ser su dueño, tu perro solo identificará a uno como líder. Esto no significa que no sea respetuoso y obediente con los demás, ni mucho menos significa que él tomará a un solo miembro de la familia como líder. Nunca debes dejar que tu(s) hijo(s) o cualquiera de los miembros de tu familia ejerzan de Alfa, ya que con el tiempo observará que al final tus hijos respetan a sus padres y confundiremos sus ideales de quien lidera la manada. Todos (tú familia) son su manada, pero solo puede haber 1 Alfa en cada manada.


Cuando nuestro perro comprenda que tú eres el alfa de su manada, te obedecerá y podrás comenzar a educarlo. Desde hacer sus necesidades donde tú le indiques, hasta a no ser agresivo, no jalar la correa al salir a caminar y básicamente a adiestrarlo para hacer lo que quieras que haga.


A continuación, vamos a ver algunos puntos de vital importancia para enseñar a tu perro; quien es el que manda:
- Nunca, bajo ningún aspecto utilices la violencia física o psicológica para castigarlo, con ello no le enseñaras nunca que eres el líder, solo le sembrarás miedos y temores, ansiedad y agresividad. 

- Él nunca te haría eso, no se lo hagas tú a él. Para convertirte en su líder no es necesario castigarlo ni gritarle, simplemente hay que hacer las cosas de manera correcta para que él pueda comprenderlas en su idioma que por cierto no es el de los humanos.

Tu perro no es tonto, si no aprende es porque no estás haciendo las cosas bien. Si le explicas algo mil veces y no te hace caso, piensa por un momento…. ¿Acaso me entiende? ¡Es un perro! No puede entenderte, debes hacerle saber las cosas como otros perros se las harían saber, hay que aprender a pensar “y hablar en el idioma” de un perro para poder comunicarte.


Una vez aclarados estos puntos, vamos a explicarte los pasos que debes seguir para enseñarle a tú perro (o cachorro) quien es el líder de la manada. Esto no se consigue en un día, ni en una semana… Hay que ser perseverante y verás cómo poco a poco se implanta tú liderazgo frente al suyo recordando que si no existe un Alfa en su manda; él tomará el rol y toda tu familia vivirá las consecuencias siendo esta la raíz de casi todos los problemas entre los perros y las familias.


Pasos básicos para convertirte en Alfa:
- Tu debes ser el primero en salir de la puerta de tu casa y el primero en entrar al regresar. Tu perro siempre debe ir detrás de ti o salir solo cuando se lo indiques, nunca debes dejar que él sea el primero en entrar o salir. En el lenguaje de los perros el que manda (el Alfa) es el que sale primero al territorio fuera de su hogar y el primero en regresar a su casa.


- Durante los paseos debes utilizar una correa corta y no dejar que tu perro vaya por delante de ti. En su idioma le haría pensar que él es el líder. En paseos informales puedes permitir que vaya delante de ti descubriendo el mundo mientras huele todo lo que se encuentra, pero en paseos “controlados” y mientras le queda claro que tú eres e Alfa, debe ir a tú lado o detrás, nunca adelante. Cuando el paseo haya finalizado, es bueno dejarle suelto un rato (en lugares donde sea posible, campo, espacios para perros, etc…) para que se desfogue, corra y huela lo que quiera.


- Nunca dejes que se te brinque encima o lo intente subiendo sus patas delanteras en tus piernas, en el caso de razas pequeñas, o en el pecho, en el caso de perros grandes. Usa la rodilla para empujarlo y si es necesario un pequeño golpeteo con la misma sin lastimarlo, recuerda que es un gesto de estricta autoridad y no uno de agresividad de tu parte.


- Si su hora de comer coincide con la tuya, tú comes primero y cuando termines, come él. Nunca debemos dejar que nuestro perro coma antes que nosotros si los horarios coinciden, ya que le haríamos pensar que ellos son más importantes que nosotros. En las manadas de lobos ningún miembro come hasta que el Alfa haya comido y tu perro tiene la misma base de comunicación que los lobos; de ahí desciende y la base del idioma y estructura social son las mismas. Si los horarios son diferentes, no hay ningún problema, ellos pueden comer antes o después.


- Tu decides cuando se juega y cuando no. Nunca dejes que sea tu perro el que decide cuándo hay que jugar y cuando se finaliza el juego; sería un error serio. Eso no significa que no juguemos con ellos, simplemente que, si no tenemos ganas de jugar, ellos no deben insistir, les decimos con firmeza “No” y deben obedecer. Esto por ningún motivo debe interpretarse como que jugar es malo, por el contrario, es muy bueno, pero bajo tus tiempos; no los de él.


- No juegues a juegos de peleas, guerras, etc. En el idioma de los perros los que son iguales o compiten por liderazgo en su posición dentro de la estructura social de la manada, juegan a estos juegos. Los mejores juegos son tirar la pelota o el disco volador para que ellos corran y la agarren. Después debemos enseñarles con paciencia a que nos devuelvan la pelota para volver a tirársela. Jugar a tirarle la pelota es permitido una vez que se establezca que el líder eres tú.


- No dejes que se suban a tu cama o el sofá. Puede que pienses que es una tontería, pero es una forma muy eficaz de indicarles que esos espacios son nuestros y nosotros mandamos sobre qué espacios pueden o no invadir en tu casa.


- Cepillarlos a menudo, aunque no sea necesario, es una forma de enseñarles que podemos tocarlos cuando y donde queramos, sin que se quejen.

- Cuando les pongas la comida, sujeta la croqueta con la mano cerrada y haz que se siente (a la orden de “siéntate” o “sit”). Cuando se siente, pon la croqueta en el suelo a cierta distancia de él, como a un metro por ejemplo y no dejes que él se mueva ni se dirija a la comida hasta que te mire a los ojos. Cuando te mire a los ojos, le das permiso para comenzar a comer (a la orden de “venga” o “come”). Esto lo logras estimulándolos con premios, pon el premio en tu mano y acércalo a tus ojos, cuando te volteé a ver le das premio. Esto lo repites hasta que aprenda a que al apuntar tu dedo a tus ojos voltee a verte. Para sentarlo pon la mano con un premio arriba del hocico apenas afuera de su alcance, para estimularlo a que se siente. Apenas se siente le das premio y lo refuerzas con la palabra “siéntate”. Repite esto hasta que obedezca a la primera y podrás ya hacerlo sin darle premio (refuerzo) cada vez que se siente. Una vez dominados ambos comandos los usas y no le permites comer hasta que cumpla ambos reforzando tu autoridad en donde más importa que es al comer.


- No lo apapaches ni abraces hasta que no obedezca algún comando simple, haz que se gane el premio del apapacho, esto mientras logras ser su Alfa, después ya el apapacho es más libre. Un simple “siéntate” o “túmbate” es suficiente para darle muchos apapachos, una vez que haya obedecido.


- Cuando se porte mal, un gruñido de tu parte, un chasquido o un fuerte “shht” logra mucho más que un grito (que podría entender como un ladrido de respuesta).

Cómo podrás ver, te damos reglas y normas muy sencillas y de fácil ejecución. Son tan fáciles de cumplir que parece mentira que con estas cosas ellos comprendan quién es el líder. La realidad es que con solo cumplir con algunas reglas muy básicas; existen muchas más pero estás son suficientes para establecer tu rol de Alfa. Ellos comprenderán perfectamente quien es el líder de la manda.


Para aplicarlo en cachorros, debes saber que los cachorros no son totalmente conscientes hasta después de los tres meses de edad, y que comienzan a hacer razonamientos más profundos alrededor del año de edad, por lo que en cachorros debes aplicar estas reglas, pero de forma mucho más suave. A los cachorros les costará más seguir las pautas, pero también es mucho más fácil y rápido lograrlo. No obstante, debes ser estricto en la norma de entrar y salir, la de subirse a la cama o el sofá y la de cepillarlos y pasear.


La constante ejecución de estas reglas hará que tú perro comprenda que eres el alfa y no él. No hay que castigarlo, ni pegarle, ni abusar psicológicamente de él, simplemente seguir estas sencillas reglas que le darán la estructura que tanto necesita para llevar una convivencia sana contigo y tu familia. 


FUENTE: Todo Pets